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2 de marzo de 2012

¡Las Perchas deben estar en el armario, no el útero!

Antes de continuar leyendo este artículo, mantenga en mente que la descripción es gráfica y muestra los diferentes tipos de abortos hechos en casa así como por los carniceros que practican este procedimiento ilegalmente y que las mujeres de Estados Unidos recurrían antes de Roe v. Wade (140 U.S. 113, 1973). No voy a hacer esfuerzo alguno para que el contenido sea apto para aquellos que tengan baja tolerancia para estas cosas porque de hacerlo, no haría justicia a los horrores de esa época; si el aborto es prohibido otra vez, no solo estaríamos yendo al siglo pasado pero estaríamos echando por tierra aquello por lo que tantas mujeres pelearon tan arduamente y por los que muchas perdieron la vida, sino porque estas prácticas volverían a ser usadas por las mujeres americanas que desesperadamente necesiten un aborto.

Antes de 1973, el aborto era ilegal en los Estados Unidos a no ser que un doctor estimara que era necesario hacerlo para salvarle la vida a una mujer y, para que eso sucediera la vida de ella tenía que estar en peligro o, si ella era lo suficientemente afortunada de tropezarse con un médico que mintiera por ella para ayudarla; pero los médicos que estaban dispuestos a hacerlo no se encontraban fácilmente y aun cuando así fuese, las mujeres no se atrevían a preguntarle a un médico que mintiera por ella ya que esto era ilegal y les podría costar la licenciatura en medicina al médico.

En esa época cuando una mujer enfrentaba un embarazo indeseado ellas no tenían un lugar a donde refugiarse tal como “Planned Parenthood” (Paternidad Planeada en español); la mayor parte de las veces, ellas esperaban (tratando de encontrar una solución a su problema) hasta el final del primer trimestre o peor aún, en el segundo trimestre. Muchas veces, ellas probaban abortar por medio de pociones sugeridas por otras mujeres que habían pasado por lo mismo y que juraban funcionaban, estas pociones consistían en brebajes que ellas confeccionaban en sus cocinas y que bebían – algunas de estas pociones eran altamente toxicas – en un intento desesperado de inducirse un aborto… una vez que todo fallaba, muchas recurrían al tan famoso “aborto con una percha”.

En su desesperación, como he dicho anteriormente, después de intentar todo lo imaginable - desde montar a caballo y caer de lugares altos, el consumo de todo tipo de pociones, golpeándose en su abdomen, etc. - las mujeres tomaban un paso más peligroso y temido. Algunas tuvieron el valor e intentaron llevar a cabo el aborto en la intimidad de su hogar, sin ningún tipo de anestesia o ayuda. A solas, en sus baños, estas mujeres se insertaban en el cuello del útero cualquier objeto lo suficientemente largo para romper la placenta, lo cual induciría un aborto: desde botellas, agujas de tejer, agujas de ganchillo, tijeras a la conocida bien conocida percha. Muchas veces tuvieron éxito, pero la mayoría de las veces tuvieron más éxito en lograr abortar pero también perdieron sus vidas en el proceso, muchas madres dejaron a sus hijos huérfanos, porque al hacerse ellas mismas el aborto, se perforaban el útero, los intestinos o ambos. Hubo muchos casos donde las mujeres tuvieron que ser trasladadas a un hospital con la percha aun colgando del útero, leí de una mujer que fue llevada al hospital con parte de su intestino saliendo por su vagina... en un intento de sacar la percha que había perforado su intestino quedando trabada en él, al forzar la percha para sacarla lo que hizo fue que sus propios intestinos salieran junto con la percha. Ahora, quien diga que esto no es un acto cometido por la desesperación no sabe lo que realmente es la desesperación. Las mujeres que a solas y por si mismas se hacían un aborto, sin ningún tipo de ayuda, no sólo estaban desesperadas, pero también eran muy valientes. El dolor que estas mujeres deben de haber sufrido no se lo deseo ni a mi peor enemigo.


Por supuesto, estaban aquellas que optaron por ir a un abortista que llevaba a cabo estos procedimientos de la cocina de una casa o apartamento alquilado, por lo general en la peor zona de la ciudad,  la mayoría de las veces estas cocinas estaban sucias e infestadas de cucarachas y en donde el hombre ya que raras veces estos carniceros eran mujeres, realizaban el aborto. Los instrumentos que usaban eran un poco más sofisticados que una percha, pero aun así eran rudimentarios y, a menudo sin higiene ya que siendo probablemente el único abortista en el área, había una fila de mujeres esperando para hacerse el procedimiento y no había tiempo de esterilizar esos instrumentos. Pero este "doctor" al menos proporcionaba anestésicos, que aún hoy en día, si se administra en la dosis equivocada, pueden ser mortales y usaban un instrumento largo para romper la placenta, otro para desguazar al embrión o al feto del útero y otro instrumento para "limpiar "las paredes del mismo, todo esto hecho por una persona poco profesional y ética, con poca o ninguna higiene y después del procedimiento, ls mujeres eran enviadas a casa. Se regresaban a casa sin una receta para antibióticos, sin analgésicos y sin una visita de seguimiento ya que esta era una práctica ilegal, realizada por un individuo clandestino a una mujer que no quería que nadie supiese por lo que había pasado y lo que había hecho La mayoría de las mujeres desarrollaban fiebre después de un aborto provocado o un aborto clandestino, el precio que estas mujeres pagaron fue muy alto, muchas de ellas murieron en el proceso, otras se dañaron el útero al punto de que nunca más podrían tener hijos, para una mujer que tal vez estaba tratando de terminar un embarazo, porque ella era soltera y el hombre que la embarazó la abandonó (en aquella época una mujer que no era virgen o que se entregaba a un hombre siendo soltera era una puta a los ojos de la sociedad), pero eso no quería decir que esta mujer no soñaba con casarse y tener hijos, con demasiada frecuencia muchas mujeres no lograron abortar todo el feto, quedando pedazos del feto su interior  que se pudrían, causando una infección que más tarde terminaría matando a la mujer ... pero no antes de una larga y prolongada enfermedad y una muerte dolorosa.

La percha se ha convertido en el símbolo de Roe vs Wade y del movimiento a favor del derecho a elegir. Nunca debemos regresar a esos tiempos, fueron tiempos negros para la mujer. La prohibición de abortos no elimina a los abortos, la prohibición de abortos sólo lo hará una práctica ilegal y las mujeres tendrán que recurrir a los mismos métodos bárbaros de antaño- excepto las mujeres ricas y de la alta sociedad que siempre han sido libres de hacerlo, pero en un lugar seguroy  bonito, ya sea aquí pagando el suficiente dinero para que los hospitales y médicos falsifiquen la necesidad del procedimiento o, como muchas lo hicieron en el pasado, viajando a Europa y haciendose ahí el aborto ... diciéndole a todos los que conocen que estaban de vacaciones, por decir algo, en Suiza. Prohibir el aborto sólo sería un impedimento para aquellos que no pueden permitirse el lujo de tener más hijos: los pobres. La prohibición de abortos sólo mata a las mujeres pobres, no las ricas. La prohibición de abortos no detiene la muerte de "bebés" (embriones y fetos para ser exactos), la prohibición de abortos sólo produce más muertes, la del feto y la de la mujer. ¡Bravo a los representantes de “pro-vida”, si permanecen en su empeño puritano, van a tener éxito enviando más gente al cielo! No es de extrañarse que a los “pro-vida” les importe tanto el feto y los embriones (no los niños), después de todo... ellos creen en la vida después de la muerte, por primera vez comprendo lo que significa la "vida" a la que se refieren... es el la VIDA después de la Muerte, no la vida tal y como la conocemos.

Haga click aquí para leer la versión original en inglés.

21 de febrero de 2012

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Este artículo es un esfuerzo de aclarar, de manera científica y no religiosa, el asunto de los anticonceptivos y del aborto.

Ante todo debemos comprender la diferencia que existe entre un embrión, un feto y un bebé. Me molesta sobremanera cuando escucho a la gente referirse al embrión o al feto como a un bebé, llamarlo por ese nombre ha de ser la razón por lo que a la fecha, en el 2012, perdemos el tiempo debatiendo este asunto.

Cuando el óvulo de una mujer baja por los tubos de Falopio y, si la mujer fue lo suficientemente afortunada como para tener un hombre y haber disfrutado (o tal vez no tanto) del coito en el momento adecuado sin protección, o como sucede muchas veces, con una protección que falló y ese óvulo queda fecundado por el espermatozoide, esto es, de estos espermatozoides no ser muy lentos o si el hombre o la mujer no sean estériles. Honestamente espero que hasta ahora todos aquellos leyendo este artículo estén de acuerdo con lo hasta ahora dicho o al menos tengan una noción de lo sucede en esta etapa de la fertilización.

Si el óvulo es fecundado, éste bajará hasta el útero (que se encuentra adentro de la mujer y, hasta este momento en que estamos debatiendo este asunto, ese útero pertenece solamente a esa mujer) se adherirá a las paredes del útero y comenzará a transformarse en un EMBRIÓN. En este momento es solamente una célula con un núcleo sencillo que ha sido invadida por otra célula, resulta gracioso que incluso entonces, los hombres invadan a las mujeres. De todas formas, no siempre el óvulo es fecundado ni se adhiere a las paredes del útero ni llega a desarrollarse en un embrión, dando lugar muchas veces a un aborto involuntario y la mujer muchas veces ignora que estuvo embarazada.

 

Así es como se ve el óvulo una vez que un espermatozoide fue afortunado y se salió con la suya, engendrando al óvulo; es en este momento que se llama científicamente un embrión y mantendrá ese nombre hasta el final de la 8ª semana después de la fecundación.

Casi parece un huevo frito pero en blanco y negro... ¿no es cierto? El embrión humano no difiere mucho de los embriones de casi todas las otras especies. Al final de este artículo encontrará un enlace a varias imágenes de embriones y fetos en etapa inicial para que usted pueda decidir a qué especies pertenece cada una de las imágenes. Es una especie de prueba para evaluar sus conocimientos sobre el tema, será divertido ver cómo muchos de ustedes que creen que se trata de un bebé desde el momento de la concepción, no van a poder distinguir cual es el embrión o feto humano.

 

El óvulo, una vez fertilizado, comienza a dividirse, es en la segunda división, podemos empezar a reconocer algunas de las características. Como pueden ver, incluso en esta primera etapa podemos encontrar un parecido con su progenitor... En esta etapa, ¡se parecen a su "papá"! ¿No es así? ¡Es tan tierno! Si no puede encontrar el parecido, pídanle a sus maridos que se bajen los pantalones y calzones, se toquen la punta de los pies sin doblar las rodillas y podrá ver los testículos, ¿ya ve el parecido? ¿no es asombrosa la semejanza?

 
Durante las primeras 4 semanas, el embrión es del tamaño de una semilla de sésamo (aproximadamente 1/8 de pulgada) o más pequeño, aún no tiene corazón, no tiene extremidades, no tiene un cerebro ni siquiera una médula dorsal. Esta es la forma en que el embrión se ve hacia el final de esa etapa, ¿puede distinguir cuál será su sexo, el color del pelo o de los ojos? ¿Puede decirme si será un niño normal o si va a tener algunas anomalías viéndolo en esta etapa? Lo dudo, porque en esta etapa no se podría diferenciar entre un embrión humano y el de un perro, un gato, un caballo, un elefante o una rata, entre otros. En este período, con la ausencia de un cerebro o médula dorsal, el embrión no puede tener sistema nervioso, en otras palabras, no puede sentir dolor. Está bien, es notable que parezca casi como un camarón, mas no en tamaño, ya que en este momento no llega a ser siquiera ni la mitad del tamaño de un camarón pequeño.

Hacia el final de la 8ª semana es cuando el embrión comienza a desarrollarse en un feto. Todavía no parece humano, pero se puede empezar a distinguir las extremidades, ya tiene un corazón y éste palpita, el cerebro y una médula espinal ya existen por lo que podemos asumir que ya posee un sistema nervioso. Existiendo ya un cerebro, podemos asumir que en este momento el feto puede sentir dolor. La imagen de la derecha es cómo se verá, más o menos, en la 9 ª semana de gestación. Ahora podemos percibir las extremidades, los ojos, y rápidamente se está convirtiendo en un ser humano reconocible... pero aún no, en este punto hay otras especies que todavía se asemejan a la nuestra, pero no se puede negar que ya podemos ver vida.


Desde el final de la 8 ª semana hasta que el FETO pasa a través de la vagina, asumirá y retendrá el nombre de feto. No es un bebé, al igual que un huevo no es un pollo ni un pollito... se trata de un huevo hasta que la cáscara se rompa y brote de el un pollito vivo y en los seres humanos, es un feto hasta que se rompa la fuente y el feto reciba su primera bocanada de aire, ni una milésima de segundo antes, entonces y sólo entonces se le puede llamar bebé. Por lo tanto, a todas aquellas personas que son pro-vida y continúan diciendo que el aborto mata a los bebés no están diciendo la verdad, simplemente están torciendo las palabras para causar pena y sentido de culpabilidad entre la gente, después de todo, ¿quién va a querer matar a un bebé? ¡Sólo una persona enferma sería capaz de hacer algo semejante!


Esto me trae al tema del aborto y los anticonceptivos. Todas las mujeres, absolutamente todas y cada una de ellas es pro-vida, nadie queda embarazada porque piensa "¿y qué importa si quedo embarazada? total, ¡siempre puedo hacerme un aborto!" - Eso jamás sucede. Es una decisión muy difícil que todas las mujeres, crean en Dios o sean ateas, no se toma a la ligera y es una decisión que ella espera nunca tener que tomar en su vida. Hay diferentes razones, todas válidas y que no voy a enumerar en este momento, por lo que una mujer llega a tomar esta decisión. Después de mucho pensar y debatir consigo misma acerca de la decisión a tomar y de mucho agonizar por ello, una mujer puede llegar a la conclusión que lo mejor es interrumpir un embarazo - que ni por asomo significa que está matando a un bebé, especialmente durante el primer trimestre – esa mujer ha pensado seriamente en ello y se sintió culpable por ello pero decidió que era su única opción. No hay necesidad de hacerla "escuchar los latidos del corazón", ver fotos de hermosos bebés de alrededor de 4 meses de edad en el consultorio del médico, hacerla esperar 24 horas ¡no hay necesidad de hacerla sentir peor de lo que ya se siente!

Esto no es un asunto religioso, no es una asunto moral, no es un asunto civil, no es un asunto del gobierno, esto no es asunto del hombre... ¡es un asunto personal de la mujer!

Todos estos religiosos de la extrema derecha que ferozmente están hoy pidiendo y exigiendo la prohibición del aborto y de los anticonceptivos para todas las mujeres de este país, porque opinan que estas medidas van en contra de sus creencias religiosas, pero que al mismo tiempo, se oponen también a que las mujeres reciban ayuda financiera del gobierno; estos mismos hombres y mujeres que son tan religiosos pero que no son capaces de ir y adoptar a todos los niños que se encuentran languideciendo en los orfanatos o sin amor, que van de casa en a casa hasta que alcanzan la edad de 18 años y puedan valerse por sí mismos o esos niños que nunca sabrán lo qué es el amor porque nacieron con deformidades o el VIH y han sido abandonados por sus madres... a menos que estas personas que están bloqueando todos los esfuerzos para proporcionarle a las mujeres la posibilidad de no quedar embarazada o, bloqueando el acceso a la interrupción del embarazo, a no ser que esa gente se responsabilice financieramente por los niños que nacen y que no eran deseados, desde la etapa embrionaria hasta la madura edad de 18 años; a menos que ellos estén dispuestos a hacer eso, no tienen absolutamente ningún derecho a decirle a una mujer qué hacer con su útero ni con el embrión que habita dentro de ella. Esta decisión es exclusivamente de esa mujer, de su conciencia y de su médico para determinar si existe la necesidad de poner fin a un embarazo o, preferentemente, tomar las precauciones necesarias en forma de anticonceptivos para evitar un embarazo y por lo tanto, la prevención del tan odiado aborto.
A todas las mujeres pro-vida: tengan cuantos hijos quieran y puedan, hagan con sus úteros lo que quieran pero, ¿quién les dio el derecho o el permiso de invadir el útero ajeno? ¿Tienen esas mujeres el derecho a forzarlas a ustedes a tomar anticonceptivos o peor aún, a tener un aborto? Si ellas no pueden infligir sobre ustedes sus opiniones y creencias religiosas, ¿cómo se atreven a forzar las de ustedes sobre ellas? Si ustedes creen que tienen el derecho y la obligación por sus creencias religiosas, siento estar en desacuerdo. Si ustedes creen en Dios, entonces también tienen que creer que Él le ha dado a la humanidad el don del libre albedrío para que todos tomemos nuestras propias decisiones, si estas decisiones son buenas o malas, no es lo importante, es la decisión personal de un individuo, no la tuya, ni la mía... ni siquiera la de Dios.

Yo puedo comprender (mas no aceptar) la oposición al aborto, pero ¡por favor! Oponerse a los anticonceptivos significa que usted está protegiendo una célula... Después de todo, un óvulo que no ha sido fecundado por un espermatozoide, por estar protegida por algún método anticonceptivo o porque la mujer no tuvo coito en el momento adecuado no es un embrión, no es un feto y definitivamente no es un bebé,... ¡es sólo una maldita célula que saldrá expulsada en el próximo ciclo menstrual y que terminará en el basurero, ya sea en un tampón o una toalla sanitaria o en el inodoro!